34 Muestra Nacional de Teatro (2013)

La Muestra Nacional de Teatro (MNT) es el espacio idóneo de representación y presencia del Teatro Mexicano actual, punto de convergencia de creadores, críticos, especialistas, programadores que propicia un espacio de confluencia entre las diferentes líneas estéticas y discursos artísticos del teatro nacional. Encuentro de discusión y reflexión que plantea la necesidad de que el teatro incida mas en el desarrollo de la comunidad, de exigir y gestionar nuevas formas de distribución del quehacer teatral.

A través de la MNT se ofrece una programación diversa, seleccionada por una Dirección Artística conformada en cada edición por especialistas, que si bien no representan a la totalidad del Teatro Mexicano, contribuyen en mucho, a asegurar la permanencia y crecimiento de nuestro arte, interrogando el futuro y criticando el presente.

La estructura de la MNT esta conformada por la presentación de obras de teatro de distintas compañías y agrupaciones teatrales del país, exposiciones abiertas a público, presentaciones editoriales, venta directa de libros, actividades académicas y de capacitación.

¿Por qué seguimos haciendo teatro?

Es una pregunta que nos salta luego de ver la lista completa de los grupos que integran la Muestra de este año.

Podemos hacer algunas aseveraciones sobre el asunto.

Podemos, por ejemplo, decir que en alguna par­te del país se sigue haciendo teatro porque de esa manera se pretende educar a la gente. Que en otro lugar se lleva a cabo, por costumbre, por diversión o por hacer comunidad. Para olvi­dar y para recordar, para reconocernos. Que se hace teatro para evitar el grito. Y también se hace para gritar cada vez más fuerte.

Podemos pensar, luego de ver 240 propuestas de este año, que todavía se hace teatro para cambiar las cosas del mundo que nos aque­jan; todavía se hace teatro para demostrar el escepticismo que hay sobre la sociedad, el gobierno, la colectividad, la individualidad y la vida.

Podemos ver que el teatro, todavía, sigue siendo una opción para muchos y su even­tual programación en una Muestra Nacional, para algunos sigue siendo una panacea. Para muchos otros, en cambio, no significa since­ramente nada.

También se puede concluir, luego de una análi­sis amplio de lo que vimos en este año de tea­tro, como miembros de una eventual comisión dictaminadora, que en algunos casos sería mejor no hacer teatro, que en algunos otros el teatro no da para más porque hemos olvidado para quién lo hacemos.

Podemos atestiguar que hay regiones donde ha florecido más que nunca. Nuevo León, San Luis Potosí, Jalisco son ejemplos indudables. Pode­mos decir que el centro sigue siendo el centro, pero que ahora, poco a poco, eso se relativiza, y que las formas, las líneas de trabajo y sus resultados, se hacen menos distantes unas de otras.

Podemos darnos cuenta de que los jóvenes avanzan a grandes pasos reclamando su lugar, aunque en muchos casos carecen de la técni­ca y el dominio del lenguaje, por eso podemos también notar, que de ahora en adelante, hay que trabajar con mayor eficacia, en pro del tea­tro que se hace en los estados y por los esta­dos, aprovechando el impulso de las ciudades alternas y del teatro con sangre nueva.

Podemos ser testigos de que el teatro para ni­ños y jóvenes evoluciona por su cuenta y que está dando para llevar y surtir. Y que se hace mucho teatro para niños porque se sabe que se cuenta con una mirada nueva y los logros alien­tan y alimentan su concreción y desarrollo.

Que hay ahora, en todo el país, un número creciente de espacios independientes. Que los modos de producción y las soluciones de pro­gramación ya no dependen sólo de los espacios institucionales. Y entonces las responsabilida­des se comparten, también los logros.

Se puede constatar que las realidades creadas sobre el escenario y fuera de él, en espacios alternativos, en casas y también, por qué no, en escenarios convencionales revisitados, son ahora el crisol de nuevas formas, de nuevos lenguajes y potencias, y que sin duda el teatro, en este 2013, sigue siendo un sueño que nos aleja de la muerte.

Gracias a nuestros anfitriones y bienvenidos todos a esta XXXIV Muestra Nacional de Tea­tro en Durango.

Jaime Chabaud, Enrique Mijares, Janet Pinela,
Claudia Ríos y Antonio Zúñiga..