Las entrañas del monstruo

  • La organización técnica de la MNT

Por Diana Tejada y Said Soberanes

 

Foto: Raúl Kigra

Foto: Raúl Kigra

Cada año la Muestra Nacional de Teatro congrega al gremio teatral para compartir, reflexionar y hablar del quehacer escénico. Este año se programaron 38 montajes que se repartieron en 12 foros, además de exposiciones, mesas de reflexión, jornadas de encuentro y talleres, lo que resulta en un encuentro de programadores, directores, productores, técnicos, actores y estudiantes.

Durante diez días se ofrecen un total de 52 funciones de las cuales 35 son abiertas al público en general. Cada una conlleva un proceso que comienza con la llegada de la compañía y los técnicos al foro asignado, el montaje, el horario de comida, la realización de la función y el desmontaje. Para llevar a cabo todo eso, las personas involucradas tienen labores muy específicas ya que el anterior itinerario enumerado se lleva a cabo hasta nueve veces por día.

El equipo de Alejandro González, director técnico de la Muestra, se conforma por Beatriz Flores y Aholibama Castañeda. Con tres meses de antelación hicieron scouting en León para conocer los espacios, conseguir los planos, cuadrar riders y contrariders y así asignar una locación adecuada a las necesidades de cada obra.

En entrevista, González hace un recuento de la gente a su cargo: “17 técnicos contratados como externos, más 13 de los espacios del Instituto Cultural de León —el Teatro María Grever y el Manuel Doblado—, 14 del Teatro del Bicentenario, tres del Teatro Ignacio García Téllez y dos del Teatro Aurora del Instituto Oviedo. De los 17 externos, cuatro son de Ciudad de México, cuatro de Guanajuato, tres de León y seis de Guadalajara”.

Aholibama Castañeda colabora con el director técnico en la coordinación de producción —cuenta con un presupuesto especial— y se encarga de la logística del departamento de carga con transporte para los montajes. En entrevista, comenta que tiene que lidiar con el poco presupuesto, el ritmo de la muestra, los cambios en la programación, la impuntualidad y los imprevistos como cuando “las compañías piden más material a último momento, o cambian la propuesta original al ver el espacio”.

La coordinadora técnica Beatriz Flores por su lado busca “un equipo experimentado, eficiente, resolutivo y dispuesto a llevar a cabo más funciones de las que habitualmente se cumplen en un teatro”. Ella convoca empresas para que provean equipo de audio, iluminación, construcción de escenografía y técnicos.

Entre estas empresas se encuentran Titán Multiservicios técnicos y teatrales, compañía guanajuatense que trabaja para el Festival Internacional Cervantino; o GEA ESCCAT que provee elementos escenográficos, telonería, utilería y ambientación. Por tercera ocasión participa también Centro Centro, taller de Guadalajara dirigido por Luis Manuel Aguilar El mosco, donde se forman técnicos y se diseñan espacios para las artes escénicas.

La Muestra Nacional de Teatro ha llegado a León poco después de finalizado el Festival Internacional Cervantino. Pese a que se podría pensar que hay alguna correlación entre el nivel técnico que se percibe en la Muestra y el Festival anual, Alejandro González hace énfasis en que “no somos hijos del Cervantino”. Según él, el trabajo de las personas es “fruto de la misma Muestra”.

El cambio en la Coordinación Nacional de Teatro, ahora encabezada por Alberto Lomnitz, trae consigo modificaciones en la organización operativa de la MNT. Alejandro González sucede a Mario D’León, quien fue director técnico de la MNT de 2012 a 2016. En entrevista mencionó que fue en Durango que comenzaron a invitar técnicos de otros estados. “Esto ayudó a repartir mejor los tiempos y actividades”. Comentó que para el encuentro realizado en Monterrey no hubo oportunidad de “generar un equipo sólido pues el trabajo se centró en los recintos”. En Aguascalientes, “se puso más en práctica la itinerancia del personal y se formó un muy buen equipo de trabajo” con el que se logró “hacer un balance entre las especialidades de cada técnico y la distribución de horas de trabajo, aminorando bastante el desgaste físico.

D’León agrega que aunque el número de puestas en escena ha aumentado año con año, cada una de las Muestras representa un gran reto para todos. “Una de las grandes conclusiones por nuestra parte es que debe existir una etapa necesaria de planificación que no sucede durante la muestra, sino meses antes de que inicie. La planificación es vital.”

La Muestra Nacional de Teatro se ha realizado por 38 ediciones en 18 ciudades distintas donde cada año la planeación técnica tiene que comenzar de cero. Excepto durante las nueve emisiones sucedidas de 1988 a 1998 que fueron en Monterrey. Esta renovación anual ha requerido que el trabajo realizado por la dirección técnica sea un engranaje que funcione por sí mismo.

Alejandro González, originario de León, trabajó 12 años como técnico en teatros como el Manuel Doblado y el María Grever. Él considera que, a pesar de la antigua estructura que tienen esos recintos el equipo con el que cuentan está bien capacitado. Los técnicos contratados de manera externa trabajan en los espacios alternativos y en los teatros. “De acuerdo a la necesidad de la obra. Si faltan técnicos que apoyen en iluminación, se complementa la plantilla”, comenta.

Además de los contratados de manera externa, invitó técnicos locales e independiente para supervisar que el formato que plantea cada propuesta escénica se respete con la mayor precisión posible. Uno de los desafíos más latentes es renegociar necesidades para que todo sea armónico después de los reajustes, enfantiza.

La 38 MNT ha llegado a su fin y varios grupos y creadores han expresado su satisfacción sobre el trabajo desempeñado por el equipo técnico. Como el actor y director Gabino Rodríguez de Lagartijas tiradas al sol para el que los jóvenes técnicos que  vienen de Centro Centro de Guadalajara fueron el “dream team” de la Caja Negra. Ellos operaron también durante la función de Tito Vasconcelos que igualmente ha reconocido el trabajo de esta plantilla externa.

Las compañeras técnicas de Centro Centro, Miroslava Castellanos y Diana Echaury, consideran que hay una buena formación en la ciudad, así como una fuerte plantilla en los teatros, lo que ha facilitado su trabajo. Sin embargo, para Echaury sería necesario contar con un elemento dentro del organigrama cuya función fuese distribuir la información entre los operadores. “La muestra es funcional, pero podría ser más eficiente”, comenta una de las técnicas, y expone un ejemplo de un par de obras donde los planos de iluminación eran muy similares. “Si los hubiéramos tenido al principio, haces una adaptación y montas solo una vez”.

En total existen 4 mujeres colaborando en la plantilla técnica, dos voluntarias y las dos integrantes de Centro Centro ya mencionadas. Según ellas no se sintieron desplazadas a labores menores dentro de su espacio laboral, pues les respalda su trabajo y el prestigio del grupo al que pertenecen. Para la iluminadora guanajuatense Paola Arenas su experiencia fue similar. “…tuve la fortuna de trabajar con dos técnicos, que la Muestra puso, que me trataron como a una igual y se los agradezco infinito”, comenta respecto al tema en su muro de Facebook, sin embargo, “también me han tocado técnicos que con la mano en la cintura me han dicho: ¿no puede mandar a alguien más señorita? Es que no me gusta recibir órdenes de una mujer”.

La Muestra terminará hoy con el montaje de la Prietty Guoman de César Enríquez y apenas acabe la función el equipo técnico está obligado a recoger y desmontar en un par de horas aquello que se planificó con tanto tiempo de antelación. Mañana, en León ya no habrá rastros del monstruo que fue la Muestra.