También hay rockstars en la tercera edad

por Juan Carlos Araujo | 5 dic, 2019

Cuatro mujeres mayores se juntan al centro del escenario y se abrazan en un acto de comuni√≥n. As√≠ lo hacen antes de comenzar sus mon√≥logos basados  en las historias del libro Nenitas de la autora mexicana Sylvia Aguilar Z√©leny, bajo la direcci√≥n de Josafat Aguilar Rodr√≠guez, de la compa√Ī√≠a Soy P√°jaro.  Desde 2011 est√°n a cargo de un laboratorio esc√©nico gerontol√≥gico que busca crear un v√≠nculo intergeneracional a trav√©s de obras que abordan el tema de la vejez. 

Nenitas ‚ÄĒel segundo montaje profesional nacido de esta iniciativa‚ÄĒ es el resultado de uno de estos talleres realizados en el Centro Cultural Universitario Tlatelolco de la UNAM en la Ciudad de M√©xico. Primera experiencia esc√©nica de las participantes. Se estren√≥ con 15 mon√≥logos, de los que se presentaban cuatro en cada funci√≥n dependiendo de la disponibilidad y salud de las integrantes. Actualmente se montan solamente siete.

Vestida y arreglada muy prolija con un chaleco rosa p√°lido, un pa√Īuelo y con una c√°mara instant√°nea colgada del cuello, Alma Garc√≠a, de 60 a√Īos, se acerca al proscenio mientras que las otras tres actrices toman asiento en la parte posterior. A un ritmo tranquilo y sin necesidad de mucho histrionismo, comienza con la primera historia que revisa la vida de una mujer a partir de todas las fotograf√≠as que ha tomado. La segunda, es interpretada a un ritmo muy pausado por Celia V√°zquez, de 61 a√Īos, vestida con ropa deportiva, banda de sudor en la frente y aud√≠fonos colgando. Cuenta la vida de una mujer que ha hecho del correr una constante para escapar del recuerdo de una agresi√≥n sexual en su ni√Īez de la que logr√≥ huir. Graciela Estrada, de 59 a√Īos, una mujer grande y de movimientos seguros, convence en el tercer relato en su rol de una mujer energ√©tica y autosuficiente que habla sobre un reencuentro con un padre abusivo al final de su pat√©tica vida. La √ļltima en salir a escena es Leona Rosas, de 85 a√Īos. Una mujer m√°s fr√°gil que el resto, vestida con un caft√°n plateado, camina lento hacia adelante para recordar a una ni√Īa de 8 a√Īos durante una fiesta en casa de sus pap√°s durante la cual se rob√≥ un poco de vino, mira como su mam√° se emborracha a vista y paciencia del padre que le coquetea a su t√≠a, mientras que su hermana mayor se besa con un primo en la cocina.

El dispositivo esc√©nico pone a cada una de ellas bajo el reflector mientras que las dem√°s escuchan sentadas en sus sillas en la parte posterior. No hay nada m√°s que sus actuaciones y las historias que no son suyas, aunque se las adue√Īan de tal manera que se podr√≠a pensar que s√≠ lo son. Alma,

Celia, Graciela y Leona son, en la mayor√≠a de los casos, ellas mismas. Esa naturalidad hace que Leona, por ejemplo, sea graciosa, entra√Īable y cre√≠ble en su papel. Su fragilidad ‚ÄĒconsecuencia de la edad‚ÄĒ pasa a ser la de una ni√Īa que no logra identificar del todo la agresividad subyacente que existe entre sus pap√°s. Sin duda uno de los momentos mejor logrados de la obra. 

Despu√©s de cada dos mon√≥logos se hacen intervenciones musicales que son muy largos y que le quitan el ritmo a la puesta en escena, m√°s que enriquecerla. En la primera, las cuatro mujeres se posicionan al centro del escenario y comienzan un baile como si fueran figuras de porcelana movi√©ndose en una cajita de m√ļsica. La coreograf√≠a es desigual y una de ellas pretende equivocarse buscando un efecto c√≥mico. Usan movimientos sacados de un ejercicio gerontol√≥gico para reactivar la pelvis que, m√°s que mostrar la belleza de la figura humana anciana, provoca risas. La segunda es mucho m√°s lograda. Al ritmo de la canci√≥n Mujeres bellas y fuertes del grupo ‚Äú√Čl mat√≥ a un polic√≠a motorizado‚ÄĚ y usando m√°scaras grotescas, creadas con pedazos de Barbies y Nenucos que representan a mujeres de la tercera edad, el elenco baila rock con energ√≠a y naturalidad, creando una imagen poderosa y po√©tica. 

El empoderamiento que se busca en las se√Īoras es evidente como el gozo de estar contando historias. Ellas se han convertido en verdaderas rockstars disfrutando este preciso momento de sus vidas.

***

Crédito fotos:

  • Ra√ļl Kigra
  • Jos√© Jorge Carre√≥n
  • Jos√© Jorge Carre√≥n
  • Ra√ļl Kigra