PRESENTACIÓN

Hemos escogido estas obras por sus valores artísticos, sociales y culturales; la actualidad de sus temas se relaciona con la indignación, tristeza, miedo y alegría del pueblo mexicano, su búsqueda de la felicidad y su gran sentido del humor. También en ellas se refleja el pensamiento de las personas jóvenes ante la incertidumbre del futuro y de frente al planteamiento de una nueva sociedad que se erige hacia la libertad en medio del caos social.

En esta Muestra estamos observando la ascensión del pensamiento urbano y rural sin los espejismos de las producciones caras y nutrido por la autenticidad de su origen: la necesidad del arte como camino de trascendencia. El punto de partida para la selección de las obras fue la sencillez; lejos de pretensiones académicas y categorizaciones poco entendibles e inaccesibles, decidimos en vez de hacer bolas, tejer.

Con la convicción de que hay que dar oportunidad a nuevas versiones para renovarnos, elegimos pensando en la gente que accede a un escenario sin gran parafernalia, sino de forma genuina y con gran honestidad. No buscamos satisfacer gustos, ni propios ni ajenos; preferimos escuchar voces que nos permitan repensarnos.

Para hacer esta selección escuchamos las voces de una comunidad diversa que tiene profundas necesidades de hablar desde enfoques distintos; que trata de abrirse a otras posibilidades del teatro cuyas constantes son la experimentación, el rompimiento de estructuras tradicionales y la búsqueda de nuevas maneras de abordar con interdisciplina y con experiencias personales de vida. Las propuestas han dejado de ser una Torre de Babel internacional para convertirse en la búsqueda de nuestro propio idioma, el de la calle, del trabajo, de la vida cotidiana y de las realidades que habitamos, para llevar a la escena las diferentes maneras de referirse a México y a los diferentes mundos que se viven en nuestro país; para entender los mismos fenómenos vistos desde distintos enfoques.

Consideramos que el arte debe ser trascendente, paritario y accesible para todas las personas; por ello buscamos mostrar lo que desde esa perspectiva social está conceptualizando la comunidad teatral en México.

En esta edición se recibieron una gran cantidad de obras sobre temas que nos afligen. Las violencias de género que pertenecen a una emergencia nacional, los feminicidios, la trata de personas, la corrupción y la indiferencia cómplice que nos corroe, son parte de las inquietudes que se reflejan en el teatro que veremos.

De igual manera se aborda el fenómeno de la migración a Estados Unidos a través de obras que hablan de personas de nuestro país, así como de aquéllas del centro y sur de América que son maltratadas en su paso por nuestro territorio. También se abre paso desde todas las entidades de México la voz fuerte y vigorosa de las y los artistas enfocados a las jóvenes audiencias, que desde una óptica respetuosa miran a este sector social sin superioridad. Además, disfrutaremos de historias que nos dan un sentido de pertenencia y, sobre todo, de dignidad, mediante una mirada al mundo indígena, a las expresiones de su pensamiento, a la complejidad de las lenguas originarias y a la belleza de su sonoridad.

La 40 Muestra Nacional de Teatro se distinguirá por la búsqueda de mayores oportunidades de expresión y por una apertura a todas las personas, respetando su lenguaje y su contexto. Encontraremos obras hechas por mujeres y hombres que no son profesionales del arte pero que han encontrado en éste un camino para compartir genuinamente sus historias. Veremos también a menores de edad en el escenario, a personas que han estado en situación de reclusión y a presos que intentan repensar su violencia y su machismo a través del teatro, a comunidades que se han reunido alrededor del teatro para dar un significado de pertenencia a sus vidas para dar un significado de pertenencia a sus vidas con el mismo derecho que tenemos todos y todas a expresarnos a través del arte.

Hablaremos de nuestras personas desaparecidas; aquéllas que buscamos en las calles y en las fosas pero también en el teatro; de las guerrilleras que nos han dado patria; de niñas y niños que enfrentan enfermedades y violencias; de ancianas con historias de arraigo; de historias de familia; de reconstrucción de memorias; de pensamientos religiosos que ya no tienen cabida en esta sociedad; de rompimiento de estereotipos; de las tantas luchas que se emprenden cada día. Todo ello, a partir de muy distintas formas de expresión escénica: títeres, cabaret, biodrama, teatro aplicado, teatro documental, musicales, unipersonales, creaciones colectivas y formas convencionales, entre otras.

Al hacer este trabajo de selección, pusimos el corazón y aprendimos a dejar de lado la soberbia y la necesidad personal de trascendencia para dar lugar a una mirada al teatro en su enorme dimensión política, social y humana. A quienes no están en esta lista, a todas aquellas propuestas que no pudimos programar por falta de espacio y recursos, queremos decirles que su arte es importante, que tiene un potencial transformador y que debe seguirse haciendo. Debemos luchar para que algún día, en lugar de excluir, podamos incluir, porque todas las obras y expresiones merecen un espacio para ser vistas.

Les invitamos pues, a disfrutar, a mirar con ojos nuevos, a descolonizarse, a quitarse de encima supuestos de lo que debe o no ser el arte, a dejar de lado los cánones estéticos y corrientes intelectuales impuestas que, lejos de acercarnos, construyen cercos.

¡Bienvenidas todas y todos a esta gran fiesta! Esperamos sea un encuentro memorable que abra nuevas perspectivas y nos permita mirarnos a los ojos como iguales para hacer de este país un territorio lleno de teatro; una nación que mire en su arte, una verdadera forma de trascendencia.

Abraham, Aracelia, Circee, María del Carmen y Rodolfo

Dirección Artística de la 40 Muestra Nacional de Teatro